Versículo para Aprender
“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Efesios 6:18
El día de hoy es malinterpretada la oración como un medio por el cual sólo pedimos cosas a Dios, sin embargo la oración es más que eso, orar es tener intimidad con Dios, es buscar la comunión con el creador de todo lo que existe, Mateo 6:8 dice: “vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis”; esta cita nos muestra que al orar no le estamos revelando a Dios información que él desconozca; entonces, ¿Por qué debemos orar si Dios ya conoce todo lo que necesitamos? Primeramente, oramos porque es un mandato del Señor Jesucristo, (Lucas 22:46) “y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación”.
En segundo lugar, en su soberanía absoluta, Dios estableció la oración como el medio por el cual nos comunicamos con él, Jeremías 33:3 dice: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”, determinando así el canal de diálogo entre el Creador y el hombre, de la misma manera Santiago 4:3 dice: “pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”, aquí observamos que de alguna manera, la oración interviene en la respuesta de Dios, aunque muchas veces de forma incomprensible para nosotros, pero real. En tercer lugar, la oración manifiesta la dependencia que tenemos en Dios para pedir su intervención en los asuntos de nuestra vida cotidiana. También la oración es un instrumento para glorificar a Dios; sino oramos y las cosas salen como las esperamos es muy fácil que el hombre se atribuya el éxito y se jacte de sus méritos, pero cuando hemos clamado al Señor y él responde la oración, resulta evidente que es Dios quien merece toda la gloria, Juan 14:13-14 señala: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”.
Dios es glorificado en la oración porque al pedirle a él reconocemos que el poder, la sabiduría y la respuesta viene de Dios; pero también oramos porque el Señor anhela tener íntima comunión con sus hijos; la redención que Jesucristo pagó en la cruz, restauró nuestra comunión con el Padre por medio de su sacrificio, así como el hijo tiene comunión con el Padre, nosotros también podemos como menciona Gálatas 4:6 “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!”; esta es la comunión deleitosa que nos permite acercarnos con confianza, sin medida, ni horario, con la certeza de que el Padre escucha nuestra oración; el Señor Jesucristo en Mateo 6:11 nos muestra la frecuencia con la que deberíamos acudir al Padre; “el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy” , esto nos muestra una comunión y dependencia permanente con nuestro Padre que está en los cielos.
CUESTIONARIO DE APOYO
- Escribe con tus propias palaras qué es la Oración.
- ¿Por qué debemos orar?
- ¿Con qué frecuencia puedo orar?
DE LA LECCIÓN A LA ACCIÓN
Haz una oración agradeciendo a Dios por el privilegio que te concedió al permitirte acercarte a él en todo tiempo por medio del sacrificio de su hijo Jesucristo.
