Día 3-¿Cómo orar?

Versículo para Aprender

“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos”. Lucas 11:1

Si alguna vez te has preguntado cómo orar, El Señor Jesucristo abordó este tema con más detalle en Mateo 6 para responder la petición que hicieran sus discípulos en Lucas 11 “enséñanos a orar”. Leamos Mateo 6:5-15 a continuación:

Jesús y la oración

5 “ Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. 7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. 9 Vosotros, pues, orareis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Analizando los elementos principales de esta porción de la palabra podemos concluir que la oración no es para ser reconocidos por el hombre, la oración es un acto recompensado por Dios cuando no persigue la vanagloria y la aceptación del hombre.

Las vanas repeticiones y la palabrería no garantizan que Dios escuche la Oración. Jesús inicia la oración alabando al Padre, deseando que el reino del Padre se instaure en la tierra y su voluntad se lleve a cabo; pide por la provisión de cada día, pide y ofrece perdón, solicita la protección de Dios y termina reconociendo su autoridad. La oración que Jesús nos deja contiene: alabanza, sujeción y obediencia, solicita la provisión y protección del Padre, y declara la condición de Dios. Un punto muy importante para concluir la oración es la que Jesucristo estableció antes de subir al cielo que leemos en Juan 16:23, esto es pedir en el nombre de Jesús.

CUESTIONARIO DE APOYO

  1. ¿Qué elementos debo considerar en mi oración?
  • ¿Qué debo evitar al orar?

_______________________________________________________________

  • Según Juan 16:23 ¿cuál es la promesa al pedir las cosas en el nombre de Jesús?

_____________________________________________________________

DE LA LECCIÓN A LA ACCIÓN

Haz una Oración pidiendo al Espíritu Santo que dirija tus palabras.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *